Construyendo una Vida Mejor para Niños en Riesgo

En 2017, Lorena Vidal y Marcelo Lucero, docentes de AIEP, coordinaron un proyecto de servicio comunitario para remodelar un hogar de niños con la ayuda de los estudiantes de la Facultad de Construcción e Ingeniería de AIEP. Hoy, el programa Juntos por la Infancia está renovando 11 hogares de niños en 10 regiones diferentes en todo Chile.

Como educadores, Lorena Vidal y Marcelo Lucero creen en el poder de la educación para transformar las comunidades. Convirtiendo esta creencia en acción, en 2017 organizaron un proyecto de servicio comunitario en beneficio del Hogar de Niños Pablo VI en la ciudad de San Felipe, ubicada a 80 kilómetros al norte de Santiago. Pablo VI sirve como hogar para más de 40 niños y jóvenes de 4 a 18 años que han sido separados de sus propias familias para proteger sus derechos. Lorena y Marcelo lideraron a más de 150 estudiantes y docentes voluntarios de la Facultad de ingeniería de AIEP para mejorar la infraestructura del hogar, reparar el techo y el sistema eléctrico, pintar y cambiar puertas, instalar nuevas instalaciones de agua potable y reparar vías de acceso. El equipo también desarrolló planes de emergencia y prevención de riesgos para el hogar.

Este proyecto se convirtió en Juntos por la Infancia, y hoy, con el apoyo continuo de los voluntarios de AIEP y de empresas locales, el proyecto está replicando el mismo modelo en otras 11 casas de acogida en 10 regiones diferentes de Chile.

“El proyecto comenzó con una idea simple. Pensamos que si ayudáramos a cambiar el futuro de los adultos a través de la educación, también podríamos contribuir a mejorar el futuro de los niños en nuestras propias comunidades “, dice Lorena.

Un aspecto clave del proyecto es involucrar a la mayor cantidad posible de elementos de la comunidad, incluyendo empresas locales, medios de comunicación y el gobierno para crear el máximo impacto. El proyecto no solo beneficia a los niños que viven en el hogar, sino también a los trabajadores y voluntarios de la Fundación María de Luz, la organización que administra los hogares de acogida.

“El verdadero valor de la educación es ayudar a los estudiantes a convertirse en mejores personas y miembros de la comunidad”, dice Marcelo, que proviene de una familia de educadores con la tradición de ayudar a los demás y servir a la comunidad. “Los estudiantes a menudo quedan atrapados en sus responsabilidades diarias, pero a través del enfoque práctico del proyecto, los exponemos a nuevas realidades, ayudándoles a ver la esencia de la responsabilidad social como parte de su carrera elegida”.

La visión de Lorena y Marcelo es replicar esta iniciativa en las 24 comunidades a las que AIEP sirve en Chile. “Como docentes, nuestro desafío es cambiar vidas. “Tenemos en nuestras manos el futuro de quienes decidirán el futuro de Chile, por lo que es nuestro deber como educadores fomentar el valor de la solidaridad para lograr una sociedad más justa y equitativa”, comentó.