Brindando Servicios De Salud e Higiene Oral a Personas Necesitadas

Comprendiendo la importancia de ofrecer a los estudiantes experiencias del mundo real para fomentar la empatía y el compromiso a la comunidad, Thiago Mendes de Lima inició el proyecto Comunidade Sorridente (Comunidad Sonriente) con estudiantes de UNINORTE, brindando servicios de salud e higiene oral en comunidades necesitadas en Manaos, Brasil, en el corazón de la selva amazónica. 

Como miembro docente del programa de odontología de UNINORTE, Thiago Mendes de Lima cree en el compromiso con el propósito y la permanencia de la misión Here for Good de Laureate. Para él, ofrecer una educación de alta calidad no solo implica clases teóricas en el aula, sino también brindar a los estudiantes la oportunidad de convertirse en profesionales más completos sirviendo a la comunidad.  

En 2012, Thiago se dio cuenta que era necesario proporcionar a los niños en las comunidades cercanas a Manaos educación y servicios de salud bucal, por lo que comenzó el proyecto Comunidade Sorridente en las comunidades de Cidadão I y Fazendinha en el norte de Manaos, un área compuesta principalmente de hogares precarios y asentamientos humanos. A través de Comunidade Sorridente, Thiago y sus estudiantes comenzaron a visitar estas comunidades para enseñarles a los niños sobre la higiene oral utilizando juegos y otras actividades. 

Con el paso del tiempo, observaron que las necesidades de salud de la comunidad iban más allá de la higiene bucal. Utilizando la metodología de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para medir la salud general de un paciente, el equipo descubrió que los miembros de la comunidad también necesitaban más educación en salud, así como servicios y atención más profunda, incluyendo pequeñas cirugías.

Hoy en día, el proyecto empodera a las familias a mantenerse saludables brindando asesoramiento y tratamiento en diversos temas, incluyendo enfermedades de transmisión sexual, lactancia materna, métodos anticonceptivos, salud femenina, enfermedades parasitarias, higiene dental y enfermedades periodontales. Cada semestre, de 30 a 40 estudiantes se ofrecen como voluntarios para prestar servicios a los miembros de la comunidad, por lo general, utilizan espacios en centros religiosos u otros centros comunitarios para brindar tratamientos. Para operaciones y procedimientos más serios, el equipo alquila autobuses para transportar a los pacientes al campus de la clínica los fines de semana. Desde 2012, Comunidade Sorridente ha tratado a más de 2,000 pacientes de todas las edades.

A través de Comunidade Sorridente, nuestros estudiantes han tenido un impacto positivo en diferentes comunidades que carecen de los recursos o infraestructura para brindar servicios de salud básicos”, dice Thiago. “Para los estudiantes es una maravillosa oportunidad de aplicar los conocimientos que adquieren en el aula con pacientes reales. Lo más importante, ha sido una forma poderosa de enseñarles a nuestros alumnos la empatía y la importancia de servir a otros.” 

En el futuro, Thiago espera que el modelo de Comunidade Sorridente se expanda a otras disciplinas dentro de UNINORTE, imaginando una educación donde cada programa en el campus ofrezca a los estudiantes oportunidades para aprender.