Ayudar a los Jóvenes a Descubrir sus Pasiones

Vimbai Angela Butawu, estudiante de Monash Sudáfrica (MSA), recuerda cuán formativo fue para ella experimentar momentos de autoconfianza y logro al crecer. Para ella, esos momentos no siempre sucedían en un aula, sino en la lectura de la poesía y la comprensión de que algo que ella había creado podía inspirar sentimiento en los demás. Ese sentimiento de reconocimiento, orgullo y logro, es lo que espera provocar en los jóvenes que participan en la iniciativa que ella fundó, llamada “Thusanang”, que significa “ayudarse unos a otros” en Sotho.

Butawu es originaria de Zimbabue y llegó a MSA para estudiar desarrollo infantil y juvenil y criminología y ahora busca obtener su diploma de postgrado en gestión, con especialización en gobierno corporativo. Cuando llegó al campus, inmediatamente se involucró en los vibrantes programas de participación comunitaria de MSA, específicamente en la tutoría de estudiantes de octavo grado en una escuela primaria local. Pronto escuchó en las voces de los estudiantes un sentimiento que ella había sentido cuando era más joven: ellos necesitaban una manera de descubrir sus pasiones y ser reconocidos por ello, cualesquiera que fueran.

“Thusanang intenta cerrar la brecha entre los estudiantes para que puedan explorar sus pasiones y sentirse parte de la comunidad escolar, no en base solamente a su posición académica”, dijo Butawu. Cada semana, más de 40 voluntarios de MSA vienen a la escuela primaria y ofrecen clases de teatro, netball y fútbol. Los estudiantes aprenden y se expresan de manera divertida y creativa fuera del aula mientras practican sus habilidades de inglés. Cada año culmina con un show de talentos que demuestra el trabajo de los estudiantes and líderes de Laureate y la comunidad.

Fue como voluntaria en uno de los programas de participación comunitaria de MSA que a Butawu se le ocurrió esta idea, y ella espera ofrecer una experiencia similar a todos los voluntarios que trabajan con ella. Cree que el servicio a la comunidad está tejido en las fibras de MSA, que ha continuado brindando transporte y apoyo financiero para su iniciativa. Thusanang ha servido a más de 900 niños y empoderado a muchas familias de la comunidad.

Butawu sabe que, al empoderar a los estudiantes en sus pasiones, obtendrán habilidades que pueden utilizar en sus estudios o en cualquier actividad que emprendan. Ella ve en los ojos de los estudiantes una exuberancia y curiosidad que muchos no logran ver, y tiene el compromiso ofrecer a los estudiantes la oportunidad de descubrir lo que los hará brillar y desarrollar la confianza en sí mismos.

“La educación no termina en el aula o en el campo”, dijo Butawu. “No limitemos a los niños; démosles una oportunidad y nos demostrarán de lo que son capaces”